empezó siendo mi fernweh musical durante la pandemia de 2020. La única forma de viajar sensorialmente desde mi habitación a lugares en los que nunca había estado.
Este proyecto es mi mapa de emociones, mi ventana a mundos que existen entre la realidad y la imaginación.
Cada paisaje sonoro es un viaje interior que trasciende los límites físicos y se sumerge en lo más profundo de mi identidad.